En un lugar de la mancha…

…de cuyo nombre no quiero acordarme, este maravilloso verano ayudamos a construir una casa de paja. Nuestro amable anfitrión nos agasajaba con víveres de tierras cercanas, estupendos guisos, frutos silvestres y rica miel. Y nos llevaba al pantano a bañarnos y a contemplar las estrellas.

Y nos hacía ver pelis francesas (os recomiendo de su parte “La elegancia del erizo”). Y junto a más amigos, nos enseñaba a jugar a poker con los dados, al tute cabrón o a esodelospapelitosdeadivinarelpersonajecondescripción-palabra-mímica-sonido.

comida idolo

Hemos hecho ídolos de barro, mermelada, paellas para medio pueblo, excursiones legendarias por los pueblos de alrededor…Ah! y también construíamos una casa, sí. Vamos, que hemos pasado un verano estupendo pese a lo que se nos vino encima en un principio.la negrasoria mola mas

Empezamos por el suelo. Maldita sea lo duro que es mover piedras, y encima tener que nivelarlas. Pica de allí, pon grava allá y a hacer mezcla de tierra como locos. Trabajo cansado, pero un cambio grande en el espacio.

suelo tierra

Aprovechando el tirón de hacer cob, seguimos por el banco calefactado. Cubos y cubos de mezcla alrededor de un tubo se han convertido en un rinconcito más que apetecible de la casa.

banco calefactado

Luego delimitar el espacio del baño. No habíamos hecho nada de albañilería, y que encima de los ladrillos ingeniamos un sistema como de paja colgada mojada en barro y luego revocada. Al principio parecía un poco endeble, pero ha endurecido y vaya si resiste el tabiquito!

baño barropaja2

Para lo último la parte fuerte, cerrar la fachada sur donde iban un montón de ventanas. Tras replantearla toda en autocad, empezamos poniendo más y más termoarcillas, tapando los huecos, preparando las ventanas. Después de ese trabajazo el colocar las ventanas fue lo más sencillo. La primera encajó como un guante, perfecto, cuadrado, nivelado a la primera. Un subidón.

cerramiento

La casa ahora mismo está recibiendo los últimos toques, ya que se ha logrado cerrar para recibir el frío invierno, pero nosotros nos quedamos con los recuerdos de verano que aun paladeamos al cantar “mis sardinitas, que ricas soon…”.

*ninguna foto es mía, son todas del dueño de la casa, excepto las de las excursiones