Lincelam

Pues sí, estoy en Bélgica. Pese a todo me he marchado, y una pequeña aventura viene bien de vez en cuando.
Recomiendo a todo el mundo a visitar las granjas europeas, sobretodo si vives en una gran ciudad. Y de voluntario mucho más. Porque además de la tranquilidad que se respira, de comer directamente de lo que cultivan, te involucras en sus vidas y por unos días compartes y vives de otra manera. Y aprendes un montón.
Esta vez en vez de recoger hortalizas me he venido con mi hermano a ayudar en la construcción de una casa de paja. Ayer me la enseñaron y es una pasada ya sin acabar. Pero hasta el lunes no la tocamos, porque los fines de semana son para salir y descansar. Así que nos llevaron a la granja de un experto en permacultura para oír un ensayo de música experimental (no sabían definirlo de otra manera y yo tampoco, la verdad, pero sonaban bien y tocaban muchos instrumentos, rollo Calexico, pero un poco más loco).
Antes fuimos a comprar pan a la máquina expendedora. Sí, aquí los granjeros tienen máquinas para pan, fruta e incluso huevos. Es una gran idea, pienso yo.
Aquí dicen que es un verano caluroso. En España sería como primavera calurosa. Hoy llueve que parece que se va a acabar el mundo.
Os iré contando más. De momento os dejo con el enlace a la página del sitio donde podeis ir viendo el estado de la construcción y cómo es esto: http://www.lincelam.be.

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